domingo, 11 de agosto de 2013

Berducedo-Grandas de Salime(20 km)

Algunos lograron hacer noche en Berducedo, otros nos desplazamos hasta la pequeña A Mesa, de modo que algunos han disfrutado hoy de los km que hicimos otros ayer. En A Mesa nos levantamos sabiendo que habíamos pasado la noche en el albergue más alto del camino primitivo, pero ahora nos tocaba subir un poco más, hasta los molinos que coronan esta montaña y nos sitúan por encima del mar de nubes que nos permiten ver con claridad la salida del sol. Comenzamos a descender por Buspol, donde su coqueta iglesia consagrada a Sta Marina contrasta con otro mar de nubes y es lugar de obligada fotografía. Nos espera ahora un camino sin sombras. Embebidos entre pinos y castaños descendemos 800 metros hasta el embalse de Salime y encontramos el único bar de toda la etapa, por supuesto lleno de peregrinos que deseaban, por extraño que parezca, una cuesta arriba después de tanto bajar. Al llegar a Grandas deseamos con impaciencia ver La Colegiata de San Salvador, del siglo XII, lugar de culto cuidado por uno de los personajes más carismáticos del camino, Doña Manuelita. Esta dulce anciana nos mostró, con la alegría propia de un niño que muestra sus juguetes nuevos, el lugar que cuida con esmero y nos recomendó, acertadamente, ver el museo etnográfico del lugar. En el museo pudimos, rememorar, algunos más que otros, vivencias de nuestra infancia. Este museo, en continuo crecimiento, acumula cientos de utensilios de múltiples oficios y da a sus espectadores una visión de las diferencias y similitudes entre el pasado y el presente. Después de preguntar qué bares abrían pronto para desayunar pudimos descansar de otro bello día del Camino.

No hay comentarios:

Publicar un comentario