Partimos temprano hacia Fonsagrada dejando a nuestras espaldas, aún de noche, la Colegiata de San Salvador.
En nuestras mentes la subida al alto del Acebo, que pondrá fin no solo a nuestro paso por Asturias, sino también a la dureza de este Camino Primitivo que ya va llegando a su final.
Aunque de fuerte pendiente y larga en su recorrido, la subida al alto del Acebo no coge desprevenido al curtido peregrino que ya está destinado a llegar a Santiago, después de haber puesto a prueba su fuerza y voluntad en las etapas anteriores.
Ya superado el alto y en provincia de Lugo, disfrutamos de otro maravilloso mar de nubes del que emergen efímeras islas coronadas por abundantes aerogeneradores, gigantes ingenios del siglo XXI en un camino de ecos medievales.
Llegamos a una Fonsagrada con aires de fiesta, pues se celebra en ella un festival de folklore.
Sorprende la gran cantidad de peregrinos que pasean por las calles de esta villa, unos a por la típica ración de pulpo con cachelos y otros buscando, sin suerte, alojamiento en uno de sus varios hostales, pues el albergue, situado en el vecino pueblo de Padrón, estaba desde hora temprana saturado de peregrinos.
lunes, 12 de agosto de 2013
Grandas de Salime-Fonsagrada(29 km)
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