sábado, 10 de agosto de 2013

Tineo-Pola(29 km)

Con el despertar pronto para curar algunas ampollas de l@s peregrin@s más desafortunad@s iniciamos el ascenso por una de sus calles que ya daba la risa a más de un@ y nos adentramos en los ya conocidos y bellos caminos asturianos hasta llegar a Campiello. Aquí, lugar obligatorio para aquellos que van sin prisa, nos deleitamos con las empanadas de casa Herminia. Su propietaria, muy simpática, tomaba notas casi sin escuchar puesto que ya sabía que casi todos nos decantaríamos por su especialidad, la empanada de chorizo y la de pulpo. Aquí disfrutamos de un buen ambiente peregrino para ir despidiéndose uno a uno a medida que salíamos dirección a Pola de Allande. La llegada al pueblo, tras un fuerte descenso la celebramos con frescas cañas que apaciguaron la sed de este día que empezó frío pero acabó quemando las suelas de nuestras botas. Por la tarde dimos un paseo que cruzaba el río Nisón y podíamos observar las ya conocidas casas de indianos. Por otro lado, muy escondida en su núcleo urbano, está la iglesia románica de San Andrés. Nuestra mayor sorpresa, de esas que hacen recordar el camino, fue encontrar a un paisano canario(de Artenara) regentando uno de los restaurantes más representativos del lugar. Después de una cena propia de celebración y con un Enate Tapas como acompañamiento nos despedimos hasta mañana. Según las guías y avisos de otros peregrinos, será la más dura de este camino primitivo pero ya de eso que se preocupen los "nosotros de mañana".

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