Habiendo desayunado, dejamos temprano el albergue de San Román de Retorta y seguimos camino hacia Melide, a unos 30 kms.
El camino hacia esta ciudad a primera hora de la mañana se convierte en un ameno y fresco paseo a través de las pequeñas poblaciones que nos vamos encontrando. Sin embargo, el sol hizo acto de presencia y empezó a aplomar nuestros pasos y a calentar nuestras cabezas.
Cansados, no solo por el intenso calor, sino por el largo camino, llegamos a una Melide engalanada en fiestas y, como era de esperar, nos encontramos una ciudad plagada de peregrinos, ¡cientos de ellos!, aquellos que eligieron caminar hacia Santiago por el Camino Francés, el más concurrido y conocido de todos los que se dirigen a la tumba del apóstol.
Por la tarde, decidimos ir a cenar todos juntos y degustar, una vez más, una de las delicias de El Camino en tierras gallegas, el pulpo; no con cachelos, pero sí acompañado con unos también gallegos pimientos de padrón.
Después de cenar, pocas son las ganas de unirnos al ambiente festivo de la ciudad y muchas las de llegar al albergue y dormir. Ya en Santiago tendremos tiempo de regalarnos la merecida celebración...
domingo, 18 de agosto de 2013
San Román de Retorta-Melide(30 km)
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